El seleccionado que ha despertado las simpatías del mundo, la verdadera revelación de esta Eurocopa 2016 , se despide del torneo después de la derrota contra Francia pero lo hace después de entrar en los corazones de todos gracias al orgullo de su pueblo, a los partidos a menudo espectaculares llenos de goles y a su danza dirigida por el capitán Gunnarsson. La epopeya de este equipo que Europa y el mundo han llegado a conocer en las últimas semanas pasará a la historia para siempre. La imagen final es aquella que nos quedó en la memoria desde el día del debut, con Aron Gunnarsson que guía los aplausos rítmicos del geyser-sound incluso con los Blues festejando que dominan la escena. Un canto muy fuerte y apasionado, símbolo de los volcanes de la isla de hielo que nunca se han apagado así como los más de 10 000 aficionados que formaron la marea azul que llegó a Francia. Un auténtico orgullo para Erreà , que agradece a la KSI por las emociones increíbles que supieron dar a sus aficionados y a todos los que aman este deporte y por el ejemplo de orgullo y coraje que convirtió a Islandia y a su pueblo en el recuerdo más hermoso de este Europeo.