La inspiración creativa de un artista como Jean-Charles de Castelbajac y su inconfundible trazo estilístico definen la tercera camiseta de Benetton Rugby que debutará como local el 28 de diciembre en el partido clave contra Zebre.

Una nueva equipación firmada por un estilista icónico como Castelbajac, que se integra perfectamente en la evocación del pasado y de los orígenes históricos del grupo Benetton, al igual que las dos primeras equipaciones oficiales 2019-2020 presentadas al principio de la temporada. La combinación de rombos geométricos y de colores vivos se enlaza y reinterpreta, en un claro homenaje, a los famosos jerséis de lana con los que la marca Benetton, el patrocinador principal del equipo desde hace más de cuarenta años, ha obtenido su celebridad y reconocimiento en todo el mundo.

El resultado no es solo un refinado impacto estético, sino que esconde un mensaje más profundo asociado al uso de los colores y su significado como lo explica el famoso estilista francés al contar la inspiración que lo ha llevado a crear la equipación: «siempre me ha encantado el rugby. Nací en el suroeste de Francia donde el rugby representa casi una cultura espiritual, una forma de ser, de vivir juntos y enfrentar las dificultades de la vida unidos a través de la solidaridad. Cuando Benetton Rugby me pidió que diseñara esta nueva equipación, inmediatamente pensé en un escudo medieval en el que cada color tuviera un valor preciso. Está el rojo, el color del fuego, de la vivacidad y del coraje; el azul, el color por excelencia de la espiritualidad, de la fuerza; el amarillo, el color del esplendor, de la amistad y de la hermandad; el verde, el color de la esperanza. He combinado estos colores con la idea de que juntos pudieran realmente ensamblar y eliminar todas las diversidades, entre los países y entre las personas. En particular, refiriéndonos a Benetton Rugby, pretende ser la celebración de un equipo excepcional, cuyo espíritu siempre está dispuesto al desafío, al coraje y a la fuerza de equipo».

Una equipación única y de colección que pretende ser un ejemplo y, sobre todo, transmitir un mensaje de esperanza.

En lo que atañe a la parte técnica y al cuidado de los detalles, la zona de la equipación que corresponde al pecho se caracteriza una vez más por una particular serigrafía engomada colocada en las áreas más expuestas al agarre del balón. En el interior del escote redondo está el eslogan que sirvió como leitmotiv para todas las equipaciones y la colección para el tiempo libre: “È ORA DI RUGGIRE” (Es hora de rugir)Además, una novedad absoluta está representada por la presencia de los apellidos en la parte posterior de la camiseta.

También se confirma la tecnología aplicada a la camiseta que propone nuevamente debajo del cuello la presencia de un bolsillo de tejido especial más grueso dedicado al GPS para monitorizar las prestaciones de los jugadores durante el partido. La tela, altamente técnica, con la que está hecho el cuerpo de la camiseta, se distingue por su excepcional resistencia y representa el equilibrio perfecto entre elasticidad y ligereza.