Una magnífica Islandia que no deja de sorprender al mundo y a todos sus aficionados logrando ganar la clasificación para el Mundial por primera vez en su historia. Tras una clara victoria contra Turquía, derrota también a Kosovo por 2-0. A decidir el partido fue uno de sus jugadores más representativos, el trequartista del Everton, Sigurdsson, con un gol al final del primer tiempo y una asistencia para el 2-0 de Gudmundsson. Una hazaña celebrada con el famoso canto ritual al final del juego y fuegos artificiales que iluminaron el cielo de Reykjavik. Una enorme satisfacción para Erreà, patrocinador técnico oficial de KSI - la Federación Islandesa de Fútbol, en su primera aventura mundial con un equipo de fútbol. ¡¡Estamos en el Mundial de Rusia 2018!!!